La Historia Oculta del Camión Fantasma en el Camino a Chalma

La Historia Oculta del Camión Fantasma en el Camino a Chalma Imagen creada con IA

En los caminos que conducen al Santuario del Señor de Chalma, no solo habitan la fe y las tradiciones de miles de peregrinos, también circulan historias misteriosas que han pasado de generación en generación. Una de las más conocidas es la del camión fantasma, un relato que mezcla devoción, misterio y escalofrío.

Otra leyenda muy famosa es la de los Compadres de Piedra, un relato popular de peregrinos a pie que fallaron en su peregrinaje y recibieron una lección

La leyenda del camión fantasma de Chalma

Cuentan los viejos peregrinos que, en las carreteras que conducen a Chalma, todavía se escucha el rugir de un motor antiguo que ya no existe. Se trata del camión fantasma de Chalma, una historia que ha pasado de generación en generación entre los pobladores de Tenancingo, Malinalco y los fieles que viajan al santuario.

En los años cincuenta y sesenta, los camiones que iban de Tenancingo a Chalma eran conocidos por todos. Eran unidades viejas, pintadas de verde, a las que muchos les decían “guajoloteras” por su aspecto ruidoso y lento. Aun así, eran el único transporte que conectaba los pueblos con el santuario del Señor de Chalma.

Camiones bajando La Cumbre de Malinalco rumbo a Chalma
Camiones bajando La Cumbre de Malinalco rumbo a Chalma

El camino no era fácil. Para llegar a Malinalco, los camiones debían bajar la peligrosa cumbre, una serie de curvas tan pronunciadas que muchos vehículos no lograban terminar el descenso. Se dice que esa carretera cobró muchas vidas, y por eso los choferes solían detenerse antes de bajar. Bajaban del camión, se persignaban, y muchos pasajeros preferían caminar el tramo hasta Malinalco, esperando reencontrarse con la unidad más abajo… si lograba llegar.

Con el paso del tiempo, los accidentes se volvieron parte del paisaje. Pero un suceso marcó a todos: un camión verde, repleto de peregrinos, nunca llegó al final del camino. Algunos dicen que se perdió entre las curvas; otros, que cayó en un barranco y jamás fue encontrado. Lo cierto es que desde entonces, al caer la noche, algunos viajeros aseguran ver luces que bajan lentamente por la cumbre, seguidas de un eco metálico que se apaga entre la niebla.

¿Todavía aparece?

Los más creyentes aseguran que es el camión fantasma de Chalma, que sigue su ruta eterna con los peregrinos que nunca llegaron. Los que lo han visto cuentan que parece un camión antiguo, verde, con su letrero borroso que aún dice “Tenancingo–Chalma”, y que si intentas seguirlo, desaparece justo antes de llegar a Malinalco.

Sea verdad o mito, la historia del camión fantasma recuerda el peligro y la fe de aquellos tiempos, cuando viajar a Chalma era una promesa de cuerpo y alma, y cada kilómetro se recorría con el corazón en las manos.

    
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