La tierra de Chalma es una de las tradiciones más antiguas y misteriosas ligadas al famoso santuario del Señor de Chalma, en el Estado de México.
Muchos peregrinos y visitantes la consideran tierra santa, símbolo de fe, protección y sanación.
Pero, ¿de dónde se saca la tierra de Chalma y por qué es tan especial?
¿De dónde se saca la tierra de Chalma? Un Vínculo con las Cuevas Sagradas
El origen de esta tierra está íntimamente ligado al evento fundacional del santuario. La tradición dicta que la tierra se extrae de cuevas y minas en la región, la misma zona donde, según la leyenda, apareció milagrosamente la imagen del Señor de Chalma sobre el ídolo prehispánico Oxtotéotl en una cueva. De hecho, el topónimo Chalma significa «lugar de cuevas o minas», sugiriendo que el material para la construcción del santuario pudo haberse extraído de allí, dotando al suelo de un valor sagrado desde el inicio.

Actualmente, la tierra que se comercializa es extraída de una mina ubicada en la región de Chalma, Morelos (cercana al santuario). Un estudio científico ha revelado que la parte extraída de una capa específica de esta mina es la que se comercializa por su alto contenido mineral.
Además, parte de la tierra que se usó para construir el santuario también proviene de esas mismas cuevas, reforzando su simbolismo espiritual y material.
¿Para Qué Sirve la Tierra de Chalma? Usos Medicinales y Espirituales
La tierra de Chalma es consumida por miles de peregrinos como un símbolo de devoción y por sus presuntos beneficios medicinales. Sus usos reportados por los fieles incluyen:
- Alivio Digestivo: Se utiliza comúnmente para combatir dolor de estómago, vómito y diarrea.
- Alivio Emocional: Se cree que ayuda a mitigar la ansiedad y otros males nerviosos.
- Aporte Nutricional: Debido a su contenido de calcio, hierro y zinc, muchas personas (especialmente niños y mujeres embarazadas) la consumen como un complemento mineral, manteniendo una práctica conocida como geofagia ritual.
¿De qué está hecha la Tierra de Chalma?
Un estudio geológico y químico realizado sobre la tierra de Chalma reveló que contiene importantes minerales como calcio, hierro, zinc y potasio, lo que explica por qué muchos peregrinos creen en sus beneficios curativos.
Esta composición también ha contribuido a su fama como un producto natural y medicinal, además de religioso.
Aunque existen estudios que advierten sobre la presencia de arsénico y plomo en su composición, los creyentes eligen ignorar estos riesgos y la consumen como un remedio tradicional.
¿A qué sabe?
La llamada tierra santa posee un sabor suave y ligeramente dulce, con una textura granulada que se disuelve en la boca hasta volverse una pequeña pasta. Cada pieza suele medir unos 3 por 5 centímetros, con un grosor aproximado de medio centímetro.
¿Cuánto cuesta?
La tierra santa se comercializa a precios variables, con bloques pequeños que cuestan entre 10 y 15 pesos, y bolsas que pueden superar los 100 pesos. Aunque su popularidad ha mermado, quienes la siguen comprando preservan una tradición viva que une fe, historia y cultura.
